
Los clientes describen la experiencia como cercana y cómoda desde el primer momento: el trato es cordial, el ambiente agradable y les dejan incluso poner música mientras trabajan. Varias reseñas destacan la dedicación y la profesionalidad de los tatuadores, que escuchan las ideas del cliente y las adaptan al diseño, y algunos han confiado en ellos para cubrir una mancha o para tatuar algo muy personal. El estudio, en la calle Carretera General del Norte de El Sauzal, en Santa Cruz de Tenerife, tiene buena fama entre quienes ya han repetido, con una nota de 5 sobre 5 en 49 opiniones.