
Los clientes destacan que aquí se hacen piercings con material esterilizado y que el equipo resuelve todas las dudas antes de empezar. Varias reseñas hablan de un trato agradable y profesional, y una de ellas recuerda que la experiencia con el tatuaje fue igual de buena. Está en la Alameda de Ramón y Cajal, en Lorca, y tiene acceso para sillas de ruedas. Abre de lunes a viernes, con pausa al mediodía, y cierra los fines de semana.