
Los clientes describen una experiencia cercana y profesional: destacan la paciencia y la amabilidad del tatuador, Roberto Benedetti, que se toma su tiempo y se asegura de que cada persona esté cómoda, incluso en zonas del cuerpo más incómodas. Varios hablan de la precisión de su trabajo y de cómo sus diseños quedan tal y como se imaginaban, algunos incluso en cubrimientos de tatuajes antiguos que habían odiado durante años. También se valora la facilidad para reservar, con una atención rápida a los clientes que llegan sin cita, y el precio ajustado. El estudio, en la calle Timanfaya de Mogán, tiene una nota de 5 sobre 5 y un 100 % de valoraciones de cinco estrellas, y abre de martes a sábado, con el horario partido entre mañana y tarde los martes y jueves.

