
Según sus clientes, el trato es lo que más destaca: la describen como una persona muy maja, cuidadosa y agradable, con buena atención y un servicio que transmite confianza. Quienes ya han confiado en ella repiten, y también elogian la rapidez y la precisión tanto con la máquina como con los piercings, además de unos precios ajustados para el resultado que consiguen. Está en la calle Morote de Huéscar, en Granada, y abre de lunes a viernes de 10:00 a 20:30 y los sábados hasta las 14:00.