
Lo que más repiten sus clientes es el trato: destacan la simpatía, la profesionalidad y el buen rollo durante la sesión, y varios comentan que el rato se pasa volando. Quien ha vuelto a tatuarse lo recomienda sin reservas, y otros subrayan la higiene y lo bien explicado que está todo. El resultado también sale bien valorado, con clientes que se llevan tatuajes y piercings de los que están contentos. Está en la calle 4-7 de Camargo, con una nota de 5 sobre 5 y una gran mayoría de opiniones de cinco estrellas. Abre de lunes a viernes con horario partido y los sábados por la mañana, y cierra los domingos.
