
Los clientes describen una experiencia cercana y muy profesional desde el primer momento. Destacan el asesoramiento previo: los tatuadores escuchan la idea, proponen versiones y ajustan el tamaño y la colocación antes de tatuar. Varias reseñas subrayan la precisión de los diseños, sobre todo en las líneas finas, y el cuidado con el que se trabaja cada pieza. También se valora que el trato haga sentir cómodo al cliente, con un ambiente agradable en el estudio. El local está en la calle Catadau de Alzira, abre de lunes a viernes de 10:00 a 20:00 y cuenta con acceso para sillas de ruedas. Con una nota de 4,8 sobre 5, la mayoría de sus clientes le da la máxima puntuación.