
Un trabajo fino y de precisión, como el nombre de una hija tatuado a mano alzada, es lo que más se repite en las reseñas de este estudio de la Plaza de Occidente, en Oviedo. Los clientes destacan que el resultado de sus tatuajes queda muy bien, y también la profesionalidad, la paciencia y un trato cercano desde que se entra por la puerta. Algunos aseguran que la higiene y el material cuidan cada detalle del proceso, y hay quien viene desde fuera de Asturias y lo tiene como visita obligada cada vez que vuelve a la ciudad. Abre de lunes a viernes, de 11:30 a 20:00, y tiene acceso, aparcamiento y aseo adaptados para sillas de ruedas.























